Problemas familiares principal motivo del cutting en los jóvenes

Problemas familiares principal motivo del cutting en los jóvenes
  • Uno de los principales motivos por el que actualmente los adolescentes llegan a realizar este tipo de situaciones, es debido a la desintegración familiar y el no ser escuchado por parte de los padres.

Por Armando Azamar Fonseca

San Andrés Tuxtla

Una escritura en el cuerpo, una forma de expresar el dolor síquico y también de defenderse, sentirse y concentrarse en el sufrimiento físico para olvidar el otro. Eso es el cutting, cortarse la piel, un mecanismo cada vez más frecuente entre los adolescentes y del cual poco se sabe porque se esconde debajo de la ropa, en sitios del cuerpo accesibles para los chicos y a la vez fáciles de ocultar a la vista de los demás, consideró Sergio Oliveiros Morales Flores, Licenciado en psicología y perito Psicólogo en esta ciudad.

Expresó que uno de los principales motivos por el que actualmente los adolescentes llegan a realizar este tipo de situaciones, es debido a la desintegración familiar y el no ser escuchado por parte de los padres.

“Cualquier objeto punzocortante sirve para realizar las marcas en brazos, piernas y abdomen: las tijeras de la escuela, el compás, la punta de la pluma, lo que sea con tal de poder “liberarse”, de sentirse vivos y encontrar la paz que necesitan. “Al menos un rato”, explicó.

Apuntó que el cutting es cada vez más común entre niños y niñas que entran a la etapa de la adolescencia.

Comunicó que no existen estadísticas oficiales sobre los cortes en la piel, pero sin duda, aseguró, es un problema frecuente entre los chicos que cursan el nivel secundaria.

Y es común, dijo, porque refleja lo que ocurre en la sociedad, inmersa en altos niveles de violencia y estrés.

Precisó que es difícil entender y más todavía lograr una actitud diferente en el trato hacia los jóvenes. Sin embargo, advirtió, los adultos, padres de familia, deben evitar emitir juicios de valor, tienen que asumirse como amigos de sus hijos, escucharlos sin opinar, a menos que les pidan su punto de vista y aunque reprueben lo que están escuchando.

“Los adultos tenemos que aprender a escuchar y eso significa no imponer lo que pienso, ni lo que quiero y deseo para él o ella”. En ocasiones los chicos no van a pedir la opinión de sus padres, pero sí quieren ser escuchados. Luego, ellos solos regresarán porque saben que no serán juzgados ni perseguidos. El reto es que los adultos toleren”, acotó.

Anexó que aunque claramente viven en sufrimiento por causas diversas, como las peleas o el divorcio de sus padres, la muerte de alguno de ellos, o haber sido víctimas de abuso sexual, entre otros, no siempre identifican la causa de su decisión de cortarse. Algunos lo saben pero no tienen manera de hablarlo para liberarse.

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