Sanandrescanos sin cultura para la cremación de sus difuntos

Sanandrescanos sin cultura para la cremación de sus difuntos
  • Menos del dos por ciento de la población recurre a este método pues sigue predominando la inhumación.

Por Armando Azamar Fonseca

San Andrés Tuxtla

A propósito de que la iglesia católica prohibiera el esparcimiento de las cenizas, divididas entre los familiares o guardadas en casa cuando el finado es cremado o incinerado, según un documento redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe el antiguo Santo Oficio y firmado por el papa Francisco, la prohibición pretende evitar cualquier “malentendido panteísta, naturalista o nihilista”.

Rodolfo Velazco Rueda, reconocido Embalsamador y empresario funerario en el municipio, refirió que menos del dos por ciento de la población recurre a la práctica de la cremación de sus difuntos, pues de un promedio de 800 defunciones anuales que registra la funeraria a su cargo, el 98 por ciento sigue preservando la tradición de la inhumación.

“Aquí es prácticamente nulo, no se tiene la costumbre de cremar a sus familiares, si hablamos de un porcentaje hablamos máximo de un dos por ciento del total de mortandad que existe aquí.

La gente prefieren que su familiar se inhumado a que sea cremado. Anualmente estaríamos hablando como de unas 700 u 800 muertes de acuerdo a los datos que tenemos, lo más común es la inhumación, el costo es dependiendo del tipo de ataúd”, expuso.

Manifestó que la cremación es un proceso costoso porque en el municipio no se cuenta con un crematorio, por tal motivo tienen que trasladar los cuerpos hasta el puerto de Veracruz o Coatzacoalcos y el precio tanto por el traslado como de la cremación oscila arriba de los 12 mil pesos.

“Costoso es por los trámites y la lejanía que hay entre los crematorios, estamos hablando que se tiene que llevar el cuerpo hasta el puerto de Veracruz o Coatzacoalcos, son los dos crematorios más cercanos.

Con la documentación, ataúd que es una cajita especial estaríamos hablando de un promedio de 12 mil pesos por lo lejano, no por el costo de la cremación porque si se contara con ese aparato para cremar se le cobraría como unos cinco mil pesos máximo”, dijo.

Velazco Rueda, puntualizó que en el municipio se mantiene arraigada la tradición de la inhumación y la velación para llevar a cabo el entierro de los cuerpos en el cementerio.

Aunque dejó en claro que tanto el embalsamamiento como la inhumación son procesos muy distintos aunque la gran mayoría de la gente suele confundirlos.

“Tenemos tres procedimientos, lo que es la preparación básica que es la introducción de líquidos vía abdominal, un lavado gastrointestinal y de ahí el embalsamamiento. Nos hacemos un promedio de dos a tres horas y media, dependiendo de las condiciones en que se encuentre el cuerpo, y la preparación nos llevamos un tiempo de media hora.

El costo de la reestructuración es mucho más caro porque el material que usamos es caro. Las causas de la muerte estamos hablando de lo que es la muerte por problemas cardiovasculares, enfermedades del corazón”, declaró.

Subrayó que constantemente personal que labora en su funeraria se encuentran en constantes cursos de embalsamamiento los cuales llegan a costar un aproximado de 20 mil pesos sin costear el gasto de hospedaje y comida, los cursos tardan una semana y los hacen las compañías que venden el líquido para embalsamar.

Por otro lado, actualmente la ciudadanía busca lo más económico para cubrir los gastos funerarios de un familiar, comenzando por el precio del ataúd.

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